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01-07-2017 |

Notas y Entrevistas - Teatro Infantil

Viajeras del arte

Había una vez una maestra muy seria y una ayudante despistadísima que fueron también dos amigas cómplices a la hora de la siesta y hoy son dos primas que viajan en hilo. Personajes absolutamente disparatados que protagonizan las encantadoras historias que desde hace (casi) diez años crea Ligeros de Equipaje. Una compañía de teatro que con talento, e ingenio, apuesta a la música, la poesía y el humor como llaves para abrir la puerta del juego teatral a los chicos y su familias.

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Por Marisa Rojas

Fotos: Ariel Castelli

 

 


Esta historia cuenta que la mamá de la mamá de la mamá de Flora, y de la mamá de Alina, la bisabuela Enelda, recorrió un camino repleto de aventuras que ahora invita a desandar a sus bisnietas. Es, en realidad, la historia del viaje –en hilo- de dos primas que no conocieron a su bisabuela pero que recibirán su invitación para vivir una aventura en la que, avanzando entre un montón de desafíos, descubrirán sus propias raíces hasta llegar al corazón de su identidad, conservada cual tesoro en medio del bosque. Una identidad que es memoria con perfume de naturaleza y que se cuenta en código musical, con poesía y humor. Esta es la historia del último estreno de la compañía de Paula Sánchez, María José Colonna y Valeria Zlachevsky, Hilito de un viaje, que estas vacaciones de invierno, se presenta en Pan y Arte – Casa de Títeres.


¿Por qué un viaje en… hilo? 

Paula: Para nosotras el hilo es la metáfora del camino. Aunque también es literalidad en escena. Cuando un año y medio atrás comenzamos a pensar este nuevo espectáculo había algo que nos rondaba en la cabeza acerca de lo folklórico latinoamericano, nuestros ancestros, nuestra memoria. Entonces el hilo, la lana, el tejido, empezó a aparecer como un elemento que no tardó en convertirse en el necesario protagonista de este nuevo cuento. En tiempos antiguos, en nuestra región el hilo se usaba para relatar cuentos en fogones y rituales.

En Pegamundos, el trabajo anterior de la compañía, había una abuela, aquí, una bisabuela. ¿Podemos hablar de una idea de homenaje como origen de esta nueva obra? 

María José: Un poco la idea es recuperar el valor que se da a los mayores en otras culturas, y a través de ellos también la conexión con la tierra. Por eso, en la obra, las raíces de la memoria se buscan atravesando un río correntoso, explorando un pozo profundo, desatando marañas enmarañadas.

Valeria: También hay algo de las enseñanzas que como herencia se van pasando de generación en generación. Aunque no nos demos cuenta, todos traemos algo de nuestras madres, que viene de nuestras abuelas, que llega hasta nuestras bisabuelas, y así conforma nuestra identidad. Por eso en esta historia que habla de avanzar, de crecer, de ir hacia adelante… partimos de los antepasados.

Alguna vez mencionaron “el deseo de encender la belleza” como punto de partida para sus creaciones. ¿Dónde debe anclar la belleza –hoy- en un espectáculo “para toda la familia”?

Paula: La belleza tiene que ver con la honestidad en el trabajo. Y eso, para nosotras, significa no subestimar a los chicos. El teatro es un acontecimiento movilizador, un niño que mira teatro se conecta con ciertos contenidos, y que haya una familia al lado, porque el niño no va al teatro solo, es algo a lo que hay que prestar atención. Es muy importante que el adulto pueda conectar con eso que el niño ve en escena. Pero para que eso suceda, nosotros, los artistas, también tenemos que cautivar al adulto.

María José: La belleza también es un desafío; para avanzar, para trabajar con recursos diferentes, más allá de la fórmula que da identidad a la compañía. Hay marcas que forman parte de nuestro estilo: la idea de no contar historias a partir de un bueno y un malo, que las protagonistas sean (casi) siempre dos chicas, entre otras. Pero luego, la búsqueda siempre continúa. En Pegamundos llegamos al escenario con gran parte del texto escrito, fue un elemento muy importante en ese momento, muy protagonista. Y acá también, pero cuando fuimos a la escena hubo que romperlo todo.

Paula: Trabajamos mucho en la búsqueda y aparecían cosas divinas pero no estábamos enamoradas. Hasta que un día a partir del hilo surgió el relato.

Valeria: Lo mismo con las letras de las canciones. Los planteos originales cambiaron un montón. Pero hoy nos cierra como quedó…

La obra es un viaje musical. Y en ese viajar a través de la música hay caminos que guían las melodías tanto como las letras. ¿En qué momento del proceso creativo se suma la compositora? 

Paula: Marina Baigorria es una parte fundamental de todo este equipo y con ella funciona algo genial, ¡hemos arreglado canciones hasta por WhatsApp! Nos juntamos un día en su casa en Avellaneda, ella había sido mamá hacía muy poquito, le contamos la historia y el texto que teníamos entonces más algunas ideas de las letras, algunos conceptos, y ahí arrancó la creación musical.

Valeria: En la música, como en otros aspectos de este trabajo, también era importante para nosotras, a diez años ya casi de compañía, poder encontrar una síntesis que nos representara.

María José: Y Marina dijo “esto va a ser un tejido musical”. Ella también fue tejiendo con nosotras. Y como la identidad latinoamericana estaba fuertemente presente, por supuesto también en la música, el desafío fue no caer en los estereotipos. Si íbamos a cantar y bailar un carnavalito queríamos que tuviera un porqué en relación a la historia, que no fuera un cliché.

En diez años de historia creativa, ¿qué se mantiene y qué han decidido modificar?

María José: Yo creo que lo que se mantuvo es la mirada sobre la infancia. El formato, la fórmula, el lenguaje… todo va mutando. Pero el lugar desde el cuál miramos a la infancia no. Eso lo potenciamos incluso.

Valeria: Nuestras obras son constantemente dinámicas, no son un texto que empieza y termina de una vez y se hace siempre de la misma manera. Carkalata, Pegamundos, las seguimos haciendo y se modifican y adaptan a los espacios, a los intereses, incluso a veces a las edades de los públicos; no son cajas.

Paula: Yo no registro que haya algo que hayamos dejado de lado o un lugar por el que hayamos decido no ir, sí ha habido cambios respecto a lo estético. Hoy antes de comenzar un ensayo ya sabemos lo que queremos y necesitamos que dure una historia, por ejemplo. La experiencia nos fue confirmando y reafirmando que el contacto con los chicos es por ahí, por donde vamos.


Hilito de un viaje. Espectáculo musical para toda la familia. Información sobre las funciones aquí.



 


 

PLANETA LIGEROS
Paula Sánchez, María José Colonna y Valeria Zlachevsky son Ligeros de Equipaje, una compañía de teatro dedicada a trabajar con las infancias y con las familias que estrenó en 2008 su primer trabajo, La flor multicolor, para consagrarse tiempo después con la premiadísima y delirante Carkalata, una macana en 4 estaciones, y seguir creciendo con la poética Pegamundos. Ganadoras de premios HUGO al teatro musical, ATINA al teatro para niños y jóvenes, y Teatro del Mundo de la UBA, se acercan a cumplir una década de trabajo estrenando su cuarta producción, Hilito de un viaje.

Las tres se conocieron a comienzos del nuevo siglo, y luego de algún tiempo decidieron armar Ligeros de Equipaje, un grupo dedicado a la investigación y producción de espectáculos para niños, con una búsqueda que las ha llevado a cruzar diferentes lenguajes artísticos fusionando el teatro con la música, la poesía con la plástica y el humor con bellas historias para contar, creando siempre desde el deseo de encender la belleza y en contacto con la propia niñez.

Más info: facebook.com/LIGEROS DE EQUIPAJE. Compañía Teatral

 

 

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