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01-12-2005 |

Crianza - Madres y Padres

Muchísimo más que dos

La llegada de un hijo es un momento único en la vida de toda pareja. Claro que si de un mismo embarazo llegan dos, tres o más bebés, a la alegría, la emoción, las dudas y los temores que el nacimiento de todo niño significan, se le suma… la desesperación. ¿Cuál es el mejor modo de atravesar un embarazo múltiple? ¿Se puede amamantar a más de un bebé a la vez? ¿Por qué no alcanzan dos ni cuatro manos? ¡¿Alguien puede ayudarnos?!

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Por Marisa Rojas

 

Los embarazos múltiples han existido desde tiempos remotos. Hay mitos populares e historias fantásticas que rodean el nacimiento de mellizos, trillizos y más en todas las culturas. Sin embargo, ha sido durante las dos últimas décadas, y debido a los avances en las técnicas de fertilización, que se ha visto incrementado el nacimiento de más de un bebé a partir de un mismo embarazo. Entre la fascinación y la intriga cada vez son más las mamás y los papás que se preguntan cómo amamantar, bañar, cambiar pañales y dormir a varios bebés en forma simultánea. Se trata de una espectacular y vertiginosa aventura donde, coinciden los especialistas, se requiere de un alto nivel de organización, de pedir y aceptar la colaboración de otros -de todos- y, por supuesto, de mucho, muchísimo amor.


"Frente a la noticia de que se van a tener mellizos, trillizos o más, quedarse como en estado de shock es lo habitual, la confirmación de un embarazo numeroso nos hace sentir diferente a la mayoría de los futuros padres y debemos prepararnos a vivir una experiencia muy distinta a la que habíamos planeado, si bien no es lo mismo en el caso de los embarazos naturales que en aquellos en que ha habido tratamiento de por medio", señala Laura Pérgola, mamá de Julieta, de 8 años, y de Ezequiel y Agustín, gemelos idénticos de 4, coordinadora de Multifamilias -asociación sin fines de lucro, orientada a difundir la problemática de los nacimientos múltiples.


Y si de contar cuán grande puede ser la sorpresa ante la noticia de que son varios los bebés en camino, valga el testimonio de Alejandra y Francisco, embarazados de trillizos de 16 semanas: "Somos papás primerizos y sin herencia, sin tratamiento ¡y en el primer intento! resulta que estamos embarazados de tres. La verdad es que es algo muy fuerte. El día de la ecografía yo me puse a reír como loca, luego lloraba; Francisco estaba blanco. Es muy shockeante pero bueno, te enterás que son tres y están ahí y por algo ha de ser".

Un riesgo múltiple


"Los embarazos múltiples, así se trate de mellizos, y contra lo que aún sostienen muchos obstetras, son embarazos de riesgo, y esto es así porque el útero está naturalmente preparado para una gestación única, por eso desde nuestra organización trabajamos en una tarea preventiva dando determinadas recomendaciones a las mamás que muchas veces se sienten fantásticas y con ganas de seguir haciendo la misma vida que antes del embarazo sin tener en cuenta que al tratarse de un embarazo de riesgo es mejor que cuiden esa gestación. Lo más importante que tienen que hacer en ese momento es proteger el embarazo porque lo fundamental es que los bebés puedan pasar el mayor tiempo posible en el vientre materno que es la mejor incubadora", explica la doctora Sarah Numerosky, médica pediatra, mamá de trillizos, y consultora de Multifamilias.


La noticia de un embarazo múltiple representa para los papás, justamente, múltiples sensaciones. De la alegría a la angustia, de la emoción al temor y del no saber qué hacer hasta la depresión, así lo explica la Dra. Marta Fatone, psicoanalista de niños y adolescentes, miembro adherente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API): "A la sorpresa inicial le sigue, en el caso de las mamás, el primer gran miedo que es el temor a si van a poder llevar a cabo el embarazo, luego aparecen las preguntas por si van a poder amamantarlos, por cómo van a hacer para organizarse y, en el caso de los papás, el interrogante económico es lo que prima, claro que no falta el orgullo y hasta la broma por la potencia del hombre, como si se jugara allí una cuestión de poder".

Una, dos, muchas manos


Organización y capacidad para pedir y recibir ayuda es lo que en Multifamilias recomiendan a los papás múltiples. "Nosotros insistimos en que no hay que desperdiciar la mano de nadie, si alguien pasa, entra y te ayuda un ratito hay que aprovechar ese espacio, bañarse tranquila, hacer el trámite que sea necesario, no desaprovechar la ayuda de nadie porque criar a más de un bebé a la vez es maravilloso pero también muy desgastante: cuando son dos, tres o más los bebés de la misma edad los requerimientos son los mismos, en el mismo momento piden lo mismo, hablan al mismo tiempo, y es bastante agotador poder sobrellevar la situación", remarca Pérgola.


Para Fatone, dado que lo habitual ante partos múltiples es que las mujeres se agoten y depriman aún más que en otros alumbramientos, "es importante que la familia toda acompañe a la mamá, que no se quede sola, que haya un grupo de contención, un esquema de compañía. También es fundamental que la pareja que cría no sea la de la madre con su propia madre o la de la mamá y la empleada; esposo, el papá, debe acompañar a su mujer. La crianza no es un placer exclusivo de la madre, el padre tiene un rol fundamental que ocupar allí". El doctor, Luiz Velloso, psicoanalista, miembro titular de la APA y Full Member de la API, gemelo univitelino que desde hace treinta años investiga la temática de la gemelaridad buscando respuestas a las preguntas de su propia infancia, menciona al respecto que: "No hay que desesperarse. Son cosas que se van dando de a poco, los hombres no estamos mayormente acostumbrados a una presencia activa en la relación madre-hijo tras el parto, van a tener que pasar todavía muchas otras generaciones para que los hombres puedan atravesar su participación en la crianza de los hijos activamente y sin mayores problemas".

 

Y si de manos, brazos y cuerpos que ayuden y contengan se trata, vale saber que existen agentes de la salud especialmente formadas para actuar en estos casos, así lo explican Cristina González Cháves y Estela Yulán, puericultoras: nosotras ayudamos a las familias en la crianza de sus hijos, cumplimos un poco el rol que tradicionalmente, cuando las familias vivían juntas o más cerca que habitualmente, desempeñaban las abuelas. Y esto porque las mamás necesitan quiénes las ayuden, especialmente después del parto en que se encuentran muy lábiles y necesitan saber que lo que están haciendo está bien hecho y que lo que desconocen hay alguien que puede contárselo y ayudarlas a hacerlo. En realidad, ninguna crianza es sencilla pero en el caso de los múltiples la mamá va a tener que pedir ayuda sí o sí porque nadie tiene más de dos manos o más de dos brazos y estar en el mismo momento con más de un bebé a la vez es muy dificil aunque, claro que no es imposible".

Vos no sos yo


Entre los mitos relacionados con los niños nacidos de partos múltiples, y en particular en lo que a gemelos idénticos se refiere, existe uno que habla del modo en que se conforma la personalidad de cada uno de los niños. Consultados sobre qué hay de cierto respecto del mundo de comunidad, propio, que establecen entre sí los hermanos múltiples, esto es lo que explican los especialistas: "Para mí tener un hermano gemelo fue durante mucho tiempo algo normal. De hecho, la idea que nos acompañó con mi hermano durante mucho tiempo, en nuestra infancia, era la de que todo niño tenía un gemelo, incluso preguntábamos a nuestros amigos por sus hermanos pero cuando lo hacíamos no nos referíamos a hermanos más pequeños o más grandes sino a sus propios gemelos porque para nosotros todos tenían uno y en algún lugar deberían estar", cuenta a modo de anécdota Velloso.


Para Fatone, "que los gemelos construyen un mundo propio y que se vinculan entre sí como con nadie y que por eso no necesitan de más nadie es un mito, si al niño se lo deja jugando solo y sin ningún adulto que lo acompañe, obviamente que va a empezar a generar un lenguaje propio, códigos propios, se va a encerrar, por eso hay que estar, jugar y hablarles, a ambos y a cada uno por separado. Es necesario poder entender a cada niño con sus necesidades particulares, eso hace que su personalidad vaya construyéndose de acuerdo a las características propias de cada uno. Nada de llamarlos 'mellizos' o 'trillizos' sino por su propio nombre, no retarlos ni premiarlos en conjunto, no vestirlos iguales". Bajo esta misma concepción, Numerosky sostiene que: "Un punto de partida importante para la conformación de la identidad de cada niño es que la familia los individualice, que cada mamá esté atenta a las necesidades individuales de cada chico. Yo siempre cuento que a mí misma, que soy mamá de trillizos, me sucede que a veces los reto a los tres juntos y de repente alguno me dice: 'Mamá, yo no hice nada', y entonces pienso y digo: 'Es cierto. No existe el 'trillizos cálmense'. Cada niño tiene un nombre, una vida, una forma de ser, uno puede ser más sanito y otro más propenso a ciertas enfermedades, pero lo fundamental es poder identificarlos cada vez y así favorecer las individualidades desde cada punto. La idea es ayudar a la formación de ese niño único para que en el futuro siga su vida tan individual y única como cualquier persona"


Escolaridad múltiple


El ingreso al sistema escolar es una instancia fundamental en la historia vital de todo niño. Numerosas y contradictorias sensaciones atraviesan a los padres cuando sus hijos comienzan a ir a la escuela. En el caso de los múltiples, se trata, además, de un momento que enfrenta a papás y maestros a dudas y decisiones nada sencillas: mellizos, trillizos y más, ¿deben ir al mismo jardín, compartir el aula, la señorita y los compañeros, o no? ¿Cuáles son las ventajas y/o desventajas en cada caso?


"Respecto al tratamiento de los niños múltiples en la escuela, es decir, si se los separa por cursos o si se los incluye en una misma aula, es algo que depende de cada institución educativa y de las posibilidades de la misma. No obstante, en relación a la función socializadora que cumple la escuela sobretodo en el nivel inicial, es aconsejable que los hermanos estén separados", sostiene Ana María Moreschi, directora interina del Jardín de Infantes del Normal Nro. 1 donde hoy asisten cuatro pares de mellizos. "En el Normal contamos con dos salas para cada nivel dentro del nivel inicial, entonces, al inscribir estos papás a sus hijos les informamos que uno de los niños va a ir a una sala y otro a otra. Esto lo proponemos porque los niños son personas diferentes y deben conservar su identidad, por eso, en momentos en que están construyéndola es importante que cada uno tenga su aula, su maestra, sus amigos. De todos modos, en los casos en que los papás piden que sus hijos vayan juntos, en la misma sala, porque así lo creen mejor, esos chicos cursan juntos", explica Moreschi.
Por su parte, el Dr. Velloso señala que: “Cada grupo de mellizos, trillizos, cuatrillizos, etc. tiene su propia y particular dinámica y características de desarrollo; separarlos en distintas aulas como tratamiento generalizado ante un caso de niños múltiples no es la solución adecuada, como tampoco lo es en todos los casos inscribirlos en el mismo curso".


Desde Multifamilias recomiendan muy especialmente que los chicos atraviesen juntos el primer encuentro con la escuela. "En el ingreso del niño al jardín hay una primera separación que es la del chico con la madre, y con el espacio de la casa, que ya es compleja, por eso consideramos que separarlo también de su hermano puede acentuar la complejidad de esa primera separación", comenta Pérgola. Para la Dra. Fatone: "Mellizos, trillizos y más, generalmente se benefician del soporte social que cada uno le da al otro en la misma clase. Para ellos es más fácil entusiasmarse con las distintas actividades propuestas cuando tienen la opción de estar juntos. Cuando son forzados a separarse en cursos diferentes pueden entender el mensaje de que hay algo malo en tener uno o más hermanos gemelos, pueden sufrir un stress emocional por la preocupación de la ausencia de su hermano/a y pueden encontrar dificultoso y hasta a veces imposible trabajar en clase. Inscribirlos en el mismo curso respeta la relación natural que tienen los chicos y les permite la libertad de separarse gradualmente dentro de sus propios parámetros; incluso si el poner juntos a los chicos resultara un error, para ellos, la experiencia de su propia determinación de estar en aulas separadas fortalecerá la confianza en sí mismos, en su relación y en su sentido de independencia". En todos los casos, la profesional señala la importancia de la actitud de los maestros respecto de los chicos para su desarrollo: "Los educadores tendrán el compromiso de incentivar a los niños a participar en diferentes grupos de trabajo, deberán identificar las preferencias de cada uno y proponerles diferentes roles cada vez. La intención no es que se separen de manera física, sino más bien que comiencen a aprender que cada uno de ellos tiene la capacidad para desarrollar actividades de manera independiente a las que desarrolla su/s hermano/s".


Para seguir leyendo:

Gemelos & Mellizos. Conociendo a hijos múltiples. Velloso, L. y Fatone, M. El Guion Ediciones. Buenos Aires (2002)
Ser padres de gemelos, trillizos y más... Maxwell, P. y J. Poland. Ediciones Océano. Barcelona (2000)
El gran libro de los gemelos. Feenstra, C. Ediciones Médici. Barcelona (2000)
Gemelos. Educación y desarrollo desde el embarazo hasta la edad escolar. Wright, L. Paidós. Barcelona (2001)


Por mayor información:


• Agrupación Multifamilias: www.multifamilias.org.ar; master@multifamilias.org.ar

Tags: familias múltiples

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