Agenda


Hoy, Lunes 21 de Octubre

ver día completo

Separador

01-04-2013 |

Cultura - Madres y Padres

Encontrarse, para jugar y crear

Recuperar los espacios para saltar a la soga, trepar a los árboles, escuchar un cuento, buscar un tesoro escondido. Crear con cualquier cosa –papeles, maderitas, telas, masa, materiales de descarte- objetos maravillosos, hechos con las propias manos. Compartir un momento de disfrute y creatividad. El fin de semana del 13 y 14 de abril se realiza en San Isidro la 8ª edición del "¡Yo juego!, ¿vos jugás?" Y toda la familia está invitada. ¿Jugamos?

Comentar

Por Fernanda Martell



Bien cerca del río, en San Isidro, se encuentra el Taller de la Ribera. Una pintoresca casa de madera con ventanales que dan a patios, jardines y árboles. Este espacio, dos veces al año, se viste de fiesta para vivir un encuentro lúdico que ya tiene identidad propia: el ¡Yo juego!, ¿vos jugás? Durante dos tardes, los chicos, los hermanos más grandes, los papás, mamás, tíos y abuelas se reúnen para compartir juegos “como los de antes”, para participar en talleres y disfrutar de espectáculos. Porque el juego es el territorio de la infancia, pero es mucho más divertido –y enriquecedor- si lo hacemos entre todos.


Los hacedores del ¡Yo juego!... se definen como “un grupo de profesionales que trabajamos para generar un cambio profundo en relación a la educación y el arte para la infancia, recuperando y resignificando a través del juego y la creatividad los espacios de encuentro entre generaciones”. Son artistas plásticos, músicos, actores, bailarines, videastas, estudiantes, diseñadores, luthiers, pedagogos, maestros y artesanos reunidos por un objetivo común: “realizar un evento para toda la familia, donde sus miembros puedan encontrarse con el juego y el juguete tradicional, con las artes visuales, escénicas, musicales… con el hacer en calma algo con las propias manos”.

Algo tan simple que se ha vuelto tan inusual. Con el recuerdo de los juegos de infancia en la vereda, bajo la mirada cuidadosa de alguna vecina o del almacenero. Con ese sabor a barrio y a arroz con leche. Con la huella imborrable de los cuentos contados por la abuela, y transmitiendo esa esencia a las nuevas generaciones, el ¡Yo juego!, ¿vos jugás? es un encuentro definitivamente especial.


¿POR QUÉ JUGAMOS? 
El primer ¡Yo juego!... se realizó en abril de 2009, a partir de una idea que se formó por la suma de algunos sueños y varias voluntades. Desde entonces, este ritual lúdico se repitió dos veces al año (uno en otoño, el otro en primavera), siempre en el Taller de la Ribera, en San Isidro.

“Nos une la infancia. Y lo que caracteriza a la infancia es el juego, pero lamentablemente lo que uno va percibiendo en esta sociedad en la que vivimos es que ese espacio va perdiendo terreno”, explica Pedro Aparicio, del Taller de la Ribera, uno de los fundadores del ¡Yo juego!... “Por una parte, al niño de hoy se le pide que su comportamiento sea maduro y adulto. Y por otra, se asocia cada vez más al juego con lo peligroso (porque jugando los chicos se pueden caer o lastimar). Y esa asociación es, en sí misma, peligrosa”.

“El juego es primordial. La tarea más importante que tiene un niño en el desarrollo de su infancia es jugar, es a lo que tendría que dedicarle más horas”, refuerza Alejandra Roberts, de Amonite Bazar Lúdico, otra de las pioneras (junto a Marcos Gowda del grupo Los Tinguiritas) de este proyecto. “Es fundamental que el niño juegue, que se desarrollen múltiples espacios de juego en torno a su vida. Hoy hay mucha escolarización. Y el sueño del ¡Yo juego!, ¿vos jugás? es recuperar esos espacios y hacerlos vivenciales. Recuperar el deseo de plegar papeles, de saltar a la soga, de jugar a la escondida… el juego de antes, que es mucho más económico y en el que no es necesario consumir”.


¿A QUÉ JUGAMOS? 
El fin de semana del 13 y 14 de abril es el momento de abrir nuevamente las puertas del juego. Para esta edición, la número 8, se preparan actividades y talleres para todos los gustos, y edades. Pintura sobre atriles, ensamble con maderitas, juegos de ingenio, origami, juegos del mundo, búsqueda del tesoro, instrumentos hechos con material de descarte, danzas, amasado de pan, swing y malabares, contact, una cuerda floja para hacer equilibrio, una huerta para cuidar entre todos, un espacio para bebés, una biblioneta llena de libros y de historias, y mucho, muchísimo más. Además, el domingo estará el Dúo Karma, de Cuba, presentando su espectáculo Del camino lo que vi.

La libertad es una de las características principales de este evento. Son 20 talleres por tarde y cada miembro de la familia elige en qué lugar participar. “Los padres ‘pierden’ a sus hijos acá. Vienen gritando ‘¡mirá lo que hice!’ y se van a otra actividad. Es muy sorprendente lo que pasa”, cuenta Roberts. Además, se invita a las familias a ir con el mate, a preparar un picnic si gustan, a sentarse a compartir un momento sin apuros.

La otra característica que llama mucho la atención es que aquí todos juegan, sin importar la edad. Los prejuicios quedan rápidamente de lado por el clima general de entusiasmo. Adolescentes, adultos y hasta abuelitos vuelven a ser niños por un rato. ¿Cómo lo logran? “Porque lo planificamos”, responde Roberts. “Porque proponemos actividades que cubran todos los rangos de edad”.

Así, los bebés tienen una plaza blanda, los adolescentes -“el gran desafío”, según Roberts- son convocados por los talleres de swing, malabares y contact, y los adultos por los juegos de ingenio, de plaza o por el origami. “Hay una oferta tan amplia y rica que realmente el que viene se engancha. Para los niños este es un territorio fértil. Pero nos ha pasado con adultos que llegan diciendo que no van a hacer nada y de pronto los ves que están saltando la soga o haciendo origami”, detalla Aparicio. “A mí lo que me reconforta es esta comunión intergeneracional donde todos podemos estar compartiendo”.

Majo Turner, de La Biblioneta, se incorporó al ¡Yo juego!... en su sexta edición. Y cuenta que la primera vez que se acercó al evento ella misma se dejó llevar por el juego. Y que hasta logró convencer a su hija adolescente: “es una edad difícil y el juego es provocador. ‘¿Qué voy a jugar ahora mamá, a mí edad, y con vos?’ me decía. Pero terminamos las dos enroscadas con esas pulseras de las que no sabés cómo salir (juegos de ingenio). Y en ese momento, la solución no es lo que importa”, sonríe.


ABRIENDO CAMINOS
Los ‘yojuegueros’, como se llaman a sí mismos los organizadores de esta propuesta lúdica para toda la familia, comparten ideas y tienen un horizonte claro. “Sabemos lo que queremos”, resume Roberts. “Queremos un mundo mejor y estamos trabajando para eso. Hay que recuperar los espacios de juego. Ojalá que esto algún día inunde las veredas, que sea lo cotidiano. Que recuperemos el espacio público y, al mismo tiempo, la seguridad. Porque si estamos todos en la calle, lavando el auto, pintando el pilar, los chicos jugando, la vecina baldeando y el vecino podando el cerco, ¡no pasa nada! Es como cuando yo era chica. Eso es comunidad. Y nosotros acá armamos una comunidad. No somos del mismo barrio pero tenemos todos proyectos e ideas afines”.

Una apuesta por el juego, por la libertad, el crecimiento y, por qué no, por la esperanza. “De alguna manera esto es el ¡Yo juego!..., que empezó como una señal de alerta de que el juego no es peligroso, es lo que debemos seguir haciendo. Es terrible que los niños tengan vergüenza de ser niños, que no jueguen porque piensen que es cosa ‘de chiquitos’. Porque en el juego se fortalecen física, emocional y socialmente”, afirma Aparicio. “Entonces el ¡Yo juego!... se propone generar un espacio, brindar un tablero para que se juegue. ¿A qué? No importa. Simplemente, que se juegue.”  



LOS YOJUEGUEROS

 

La organización del ¡Yo juego!, ¿vos jugás? es colectiva y los acuerdos se toman entre todos, y se sostienen. “Este proyecto tiene que tener tres patas sólidas: la libertad (todos traemos nuestras ideas), una dedicación muy profesional y sustentabilidad económica (a la que le estamos encontrando la vuelta de a poco)”, explica Roberts.

Los yojuegueros son un grupo numeroso, integrado por: A Desenjaular el Juego, Alto Vuelo, Amonite Bazar Lúdico, Cielo Arriba, Ciencia en Acción, Club Kamishibai, Colorearte, Contact y Movimiento, D-ak, Danae, Danza Creativa, Dragonpoi, El Camino del Yoga, Es-cultura Klärich, Explorar-me y descubrir-me, Flor de Huerta, Gusanitos de Queso, Hobby Box, Iocus, IPA Argentina, Juegos del Caracol, La Biblioneta, La Musaranga, Las Hilanderas Cuentos, Los Tinguiritas, Lupa Verde, Matra Instrumentos, Nando Dibuja, Naranja Dulce, Natina, Naturart Juguetes, Palmito, Pequeña Compañía, Plakas, Proyecto Social Ecobolsas, Qubic, Sunami Ludotecarios, Taller de la Ribera, Taller del Coco, Taller Los Castores, Un Mundo de Bambú, Valor Vereda, Vero Icono, Volá y Vuelta Canela.

 


 

¿A DÓNDE JUGAMOS?

¡Yo juego!, ¿vos jugás? VIII. Sábado 13 y domingo 14/04 de 13 a 19 hs. Taller de la Ribera (Roque Sáenz Peña 1485, San Isidro. 4747-9221). Entrada x día (con acceso a todas las actividades y espectáculos) $ 50 (en puerta) o $ 40 (anticipadas en el Taller de la Ribera o en Amonite Bazar Lúdico, Ladislao Martínez 187, Martínez).

No se suspende por lluvia, capacidad limitada.

+ info: http://yojuego-vosjugas.blogspot.com.ar /  www.facebook.com/YoJuegoVosJugas

 

 

 

 

Comentar

Compartir

Separador
Separador
Separador
 
Separador
Separador

© Copyright 2019 Planetario Producciones SRL | Todos los derechos reservados