Agenda


Hoy, Miércoles 23 de Octubre

ver día completo

Separador

01-09-2007 |

Cultura - Madres y Padres

Dime qué escribes

Aquello de lo que se habla y el cómo se lo hace, encuentra en los medios de comunicación un espacio de relevancia para el modo en que las sociedades se nombran, cuentan y entienden. La ONG Periodismo Social, a través de su programa Capítulo Infancia, trabaja para la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Para que la letra sea cuerpo.

Comentar

Por Marisa Rojas


Entrevista a Eduardo de Miguel, editor de contenidos, responsable del Capítulo Infancia y Adolescencia de Periodismo Social


¿Cuál es la situación actual en los medios gráficos locales en relación a la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes y al abordaje de temáticas vinculadas con ellos?

A lo largo de estos ya casi cuatro años de trabajo vemos cambios; por ejemplo, hay más noticias sobre infancia y adolescencia y en general de mayor calidad, pero los cambios más importantes han sido paulatinos y sin sobresaltos. En realidad, sabemos que el camino es lento, progresivo y complicado para las propias instituciones del Estado, por lo cual la situación no tiene por qué ser diferente ni más sencilla para los medios porque éstos no son una excepción. Forman parte de una sociedad que todavía sigue teniendo una fuerte tentación de mirar a los chicos no como sujetos de derecho, como dice la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (CIDN), es decir como ciudadanos, como personas, sino más bien como objetos y cosas que necesitan ser protegidas porque, básicamente, no tienen capacidad de elección ni posibilidad de opinión y expresión. Los medios están hechos por hombres y mujeres adultos que han sido educados y se han criado en familias que han tenido esa mirada, entonces reproducen su forma de pensar, reproducen toda una estigmatización y un aparato de estereotipos. Sin embargo, nuestros monitoreos diarios y los informes anuales que realizamos y presentamos desde el año 2005, permiten decir hoy que hay una creciente sensibilidad, sobre todo en la gente joven. Se publica más, se publica mejor, hay menos términos peyorativos, se recurre a fuentes que antes no aparecían. No obstante, los temas que siguen atrayendo la cobertura de los medios son básicamente violencia y educación. Argentina es el único país en toda América Latina donde violencia es el tema más tratado. Pero los chicos son mucho más ricos que eso.

¿Qué significa que cuando se trata de niños, niñas y adolescentes, aquello de lo que más se hable sea violencia y educación?

Yo no sé si esto es bueno o es malo. El tema no es sólo de qué se habla sino cómo se cubren esos temas. Hay cuestiones decididamente poco tratadas, y hay que tratarlas. Por ejemplo: discapacidad, explotación laboral, situación penal. En este último caso, se habla mucho de los chicos cuando forman parte de delitos, pero no cuando entran al sistema. En Argentina, amparados en una ley caduca, vieja y en contravención con la CIDN, hoy hay más de 20 mil chicos encerrados en institutos básicamente por situaciones de pobreza. Y la prensa no cubre sostenidamente este problema, salvo que haya una protesta en los institutos, que haya un accidente, que se incendie, que haya un muerto, una noticia impactante. Ahora, entre los temas más tratados, hace falta calidad. En el caso de violencia, que es ‘la temática’, hace falta una pelea de fondo en las coberturas, análisis, contextualización, mejorar las fuentes, plantear el debate sobre las causas. Son cuestiones sobre las que falta una mirada social y en eso los medios pueden profundizar, pueden lograr cambios.

Cuando se trata de noticias que dan cuenta de hechos relacionados con la violencia, los niños han sido tradicionalmente estigmatizados por los medios, ¿qué sucede actualmente?

Los chicos y las chicas han sido víctimas de la estigmatización de los medios largamente. De todos modos, no es un tema exclusivo del periodismo. Todos nosotros, no sólo los medios, somos culpables de esto. Eso hay que tenerlo claro. Podés descargar en los medios la responsabilidad de machacar sobre algo, de no promover el cambio, pero no podés decir que los medios son responsables exclusivos de una mirada porque la construcción es más compleja e involucra a toda la sociedad. Siempre las miradas que una sociedad le aplica a algo son de una formación compleja. Y desarmarlas también es complejo. Es una cuestión de tiempo.

Entre los cambios observados, ¿cuáles son los temas que tradicionalmente no se trataban y en el tiempo van apareciendo?

No son muchos. Igual, sabemos que es un trabajo de largo aliento. Sí ha habido coberturas que antes no existían sobre determinadas cuestiones que por ahí no tienen tanta importancia en el porcentaje final pero que son casos testigos que demuestran que un diario que antes no hacía nada, bueno, pues empieza a hacer algo. Un diario que antes hablaba de ‘menor’, ‘menor’, ‘menor’, ahora se plantea la existencia de niños, niñas, adolescentes.

¿Qué herramientas utilizan para el alcance de los objetivos de la organización?

Lo primero que tratamos de hacer es sensibilizar a los periodistas, aunque de hecho hay gente que es sensible. Lo inicial es entender que hay un derecho a informar, que hay un derecho de los chicos y que éstos nunca deben competir. Deben evitar que uno y otro entren en pugna, porque lo importante es que se potencien. Apostamos a hacer más periodismo, mejor periodismo, no a convertir a los periodistas en militantes de la causa, aunque puedan en el fondo de su corazón serlo. Tratamos de entrar en contacto con ellos y darles herramientas para hacer mejor su trabajo de forma tal de aprovechar su capacidad de incidencia. Tampoco se trata de una capacitación en la que vayamos a contarles desde cero qué es lo que pasa, qué es ser periodista, qué es un niño y sus necesidades, sino de ir afinando de alguna manera una forma de ejercer la profesión que contemple que los derechos de los chicos y chicas son una prioridad y tienen que ser una prioridad también en su trabajo.


Periodismo Social dixit*

El tercer monitoreo anual de 12 diarios nacionales y provinciales (Clarín, La Nación, Página 12, Crónica, La Prensa, Diario Popular, La Razón, Ámbito Financiero, BAE, El Cronista, La Voz del Interior -de Córdoba- y La Capital -de Santa Fe-), elaborado por el Capítulo Infancia de Periodismo Social (2006), refleja algunos resultados muy alentadores respecto de los de años anteriores (2004 y 2005), por ejemplo, un aumento progresivo del espacio dedicado en las coberturas a niños, niñas y adolescentes (3,2% respecto del año anterior, y 7,5% en los tres años de seguimiento). Del total de 29.523 textos referidos a niñez y adolescencia, Clarín, el diario de mayor circulación del país, absorbió el 12,2%, no obstante respecto de los dos años anteriores su participación cayó casi 2 puntos porcentuales.

Fue el diario de Córdoba el que lideró el ranking abordando temas de referencia, experimentando un fortísimo aumento de textos clasificados (27,7% más que en 2005). En tanto, El Cronista se ubicó en el último puesto del ranking. Por su parte, Página 12, por ejemplo, reunió un 9,2% más de crónicas, entrevistas y artículos de opinión que en años anteriores, y el diario Crónica confirmó su tendencia a publicar una cantidad relativamente alta de noticias sobre niños, niñas y adolescentes.

Aún así, la agenda de temas continúa siendo limitada, casi la mitad de las notas fueron sobre violencia y, sólo en segundo lugar, educación. Además, muchas coberturas siguen aferradas a algunos estereotipos sobre la infancia y la adolescencia, por lo que resulta necesario que los periodistas se esfuercen por vincular los hechos que son noticia con sus causas y contextos. Tres años de monitoreo reflejan una cobertura sin grandes cambios en este sentido, lo que plantea hoy un desafío a los periodistas: elevar el nivel de investigación y reflexión sobre el tema. También se observa un desequilibrio en el uso de las fuentes de información, cuando una mirada que conciba a los niños, niñas y adolescentes como sujetos con derechos necesita que las noticias incluyan sus voces en los relatos. Con todo, empiezan a surgir nuevas actitudes en editores y medios. Un dato estimulante en este sentido es la firme caída en el uso de términos peyorativos (de 12,9% en 2004 a 9,1% en 2006), algo destacable si se considera el carácter fundamental de la palabras para promover la condición de sujetos de derechos de los niños.

*Fuente: “Niñez y adolescencia en la prensa argentina”. Informe anual.
Monitoreo 2006. Periodismo Social, Capítulo Infancia y Adolescencia.
www.periodismosocial.org.ar/area_infancia.cfm



Planeta Periodismo Social

Periodismo Social (PS) es una organización no gubernamental (ONG) que nació, por iniciativa de la periodista Alicia Cytrynblum, a comienzos de 2000, como un programa del Grupo Tercer Sector, uno de los emprendimientos de Fundación Del Viso, y se constituyó como organización independiente en el año 2003. Desde entonces, la ONG colabora con los periodistas para facilitar un abordaje más equitativo del sector social en los medios de comunicación de forma de mejorar el diálogo entre ambos actores, facilitando la inclusión de las organizaciones de la sociedad civil en los medios. “En un mundo en permanente cambio, donde los nuevos actores sociales generan nuevas respuestas que, muchas veces por falta de conocimiento, son soslayadas por la prensa, nuestra organización trabaja para contrarrestar esta tendencia al acercar a periodistas y productores de información nuevos instrumentos que permitan jerarquizar el eje social en los medios de comunicación y explorar su articulación en la agenda diaria con los temas económicos y políticos”, explica Eduardo de Miguel, editor de contenidos de PS.

Capítulo Infancia (CI) es un programa de PS, representante en Argentina de la Red de Agencias de Noticias por los Derechos de la Infancia (ANDI) de América Latina, y como tal trabaja monitoreando el modo en que los niños, niñas y adolescentes son (re)presentados en las noticias locales. Con el apoyo de Unicef, Fundación CyA, Fundación Arcor y Petrobrás, sus socios estratégicos, asisten a los profesionales de la información con el propósito de instalar los derechos del niño en el centro de la agenda. “El objetivo es contribuir con los periodistas y medios de comunicación para el desarrollo de una cultura periodística que instale como prioridad los derechos de los pibes porque la niñez precisa con urgencia de todos los actores sociales, y los medios cumplen un rol fundamental en el diseño de la agenda pública. A través de su enorme poder de pregnancia pueden colaborar para que los derechos lleguen a toda la sociedad”, explica De Miguel.
 
 
 
 
 
 

Comentar

Compartir

Separador
Separador
Separador
 
Separador
Separador

© Copyright 2019 Planetario Producciones SRL | Todos los derechos reservados